- IV -
El ambiente había pasado de ser rocoso y arenoso a llano. La visibilidad era casi nula, se guiaban por la brújula de ALPHA, estaban en medio de una tormenta radioactiva.
ETA iba guiando, ALPHA había sido advertida que tenia que hacer todo lo que ella hacía sin preguntar porque, así que se agachaba, se arrastraba o paraba y a veces corría por días y noches confiando en que la extraña sabia el por qué. OMEGA cubría la retaguardia. La tormenta se hizo más densa, era casi imposible avanzar. Se tuvieron que tirar al suelo frío.
Los trajes regulaban las temperaturas pero ALPHA comenzó a sentir frío, estaban a muchos grados bajo cero, su cuerpo le pedía alimento pero no pararían todavía.
La expedición siguió arrastrándose en medio de la ventisca y cuando ALPHA se sentió desfallecer, OMEGA se colocó a su lado para ayudarla a arrastrarse. Luego pararon y ETA se reunió con ellos sacando de su mochila una burbuja inflable. Se introdujeron en ella como orugas y luego la burbuja se fue inflando hasta alcanzar su tamaño, era de 1mt2. Cabían los 3 perfectamente encogidos con sus mochilas sin posibilidades de estirarse.
ETA abrió un tubo de antirradiación, esperó un poco, leyó la lectura sobre el nivel de radiación y luego abrió otro tubo. Luego de varios minutos se determinó que era conveniente abrir solo el conducto de alimentación de la máscara.
ETA tenía las 3 píldoras alimenticias en su mano. ALPHA tomó la suya y la ingirió feliz, cerró sus ojos ante su cansancio. OMEGA tocó su hombro despertándola.
― “No te duermas o morirás como le pasó a RO, la travesía es dura pero todavía nos queda la mitad del camino, descansaras cuando lleguemos”
― “El frío atonta y si te duermes no podrás despertar, debemos movernos para subir la temperatura” ― había dicho ETA.
Siguieron su camino, ALPHA seguía débil pero con un poco de más ánimo por el alimento. Tener que llevar depósitos adicionales de oxigeno y el peso de la mochila, no ayudaba.
Cada vez el clima se hacía más pesado, debían avanzar los 3 juntos casi abrazados, el frío era intenso y ALPHA luchaba por tener los ojos abiertos aunque no había mucha visibilidad, cuando pensó que no lo lograría hicieron otra parada. Esta vez ALPHA tuvo que abrir el último tubo de gas antirradiactivo que le quedaba, después que se determinara que los 2 de OMEGA no eran suficientes. Ingirieron esta vez píldoras azules que eran mucho más fuertes y daban más energía.
Siguieron avanzando, la tormenta se había hecho menos fuerte y ETA les dijo que estaban sobre zona segura, que podían encender sus aros de luz. Los aros de luz eran cintas fluorescentes que podían llevarse atadas en cualquier parte, brillaban en la oscuridad cuando se encendían, apagadas parecían transparentes.
El viaje se hizo mucho menos pesado, el ambiente tenía colores entre blanco, negro y gris, pero ALPHA no se sintió emocionada, no le gustaban los espacios abiertos. De repente ETA hizo una señal y los 3 se quedaron inertes en el suelo frío. La tierra comenzó a temblar.
ALPHA estaba acostumbrada a los temblores, estos eran más frecuentes cada vez y con más intensidad. Podía sentir como la tierra se movía debajo de su cuerpo, como una serpiente.
El grupo se puso en camino pasado el temblor, esta vez ETA señaló un montículo, parecía una gran roca pero no era más que un vehículo de carga. ALPHA jamás había visto uno como ese, de tecnología moderna. Omega quitó la manta térmica que lo cubría, revelando una plataforma oval que flotaba a 20 cms del suelo, tenía un pequeño tablero y una especie de palanca.
Se subieron al vehículo, ALPHA se aferró a unas pequeñas manillas que tenía a los costados, viajaban acostados boca abajo. OMEGA aferró a ALPHA con su brazo para brindarle un apoyo adicional. Viajaban a 350 km/hrs, ALPHA estaba en shock, quería que terminara el viaje, un simple error podía matarlos a todos, sentía como las partículas volaban y zumbaban a su alrededor.
El viaje parecía eterno, hasta que ETA fue bajando la velocidad lentamente, y el vehículo se estabilizó. Harían el resto del viaje a pie, de nuevo. ALPHA no tenía muchas fuerzas, sus piernas temblaban al caminar pero prefería eso a montar de nuevo en el vehículo.
Al poco tiempo, una gran estructura se visualizó. Era algo que ALPHA no esperaba, había creído que la base Génesis era una cueva, pero no era así, era una fortaleza.
domingo, 24 de febrero de 2008
El Diario de Alia. Día 31
Querido Diario:
Estuve hoy en el funeral de Dick, lo encontramos aquel día Joe y yo muerto en su cama, fue terrible y me arrepiento de no haber tenido el coraje de llamarlo antes, de dejar que pasara el tiempo hasta que fue muy tarde.
Yo lo quería y sabía que él también, ya no puedo hacer nada... tenía temor a la incertidumbre, al rechazo, al futuro y ahora me doy cuenta que, el miedo mata. Fin
Estuve hoy en el funeral de Dick, lo encontramos aquel día Joe y yo muerto en su cama, fue terrible y me arrepiento de no haber tenido el coraje de llamarlo antes, de dejar que pasara el tiempo hasta que fue muy tarde.
Yo lo quería y sabía que él también, ya no puedo hacer nada... tenía temor a la incertidumbre, al rechazo, al futuro y ahora me doy cuenta que, el miedo mata. Fin
sábado, 23 de febrero de 2008
jueves, 21 de febrero de 2008
El cordero y el León
- III -
ALPHA avanzaba en el día bajo la niebla, tenía una brújula que la guiaba, sus pensamientos estaban en imaginar sobre como era esa gente. Sabía la descripción física de SOPHI, porque su padre le había hablado de ella, pero no sabia como eran los otros.
Sería la primera vez que vería a otras personas completamente humanas como ella, hombres y mujeres que tal vez se parecían a las ilustraciones de los libros, al único humano que había visto después del holocausto era a su padre.
La tierra se veía grande a los ojos de ALPHA, no le gustaba el espacio abierto, se había acostumbrado a estar recluida en la pequeña cueva. Tenía que seguir caminando, hasta ese momento no había conseguido nada hostil en su camino. Tenía su arma láser amarrada a su cintura y aunque nunca la había usado sabía muy bien como funcionaba.
ALPHA miró a su alrededor, algo no estaba bien, sentía que algo o alguien la miraba. Con un movimiento rápido se escondió entre unas rocas, vió detalladamente a su alrededor y notó que algo muy pequeño brillaba en medio de unas rocas distantes. No dudo, sacó su láser y disparó hacia la cosa. Y entonces, se oyó un ruido casi imperceptible como de algo que caía.
ALPHA se movió hacia atrás, para esconderse en otro sitio que la alejara del peligro, su vista estaba en el sitio hacia donde había disparado. Esperó y no captó nada. Comenzó a ponerse nerviosa, la zona donde estaba era rocosa y arenosa, había muchos sitios donde esconderse.
De repente algo asió a ALPHA de la cintura y la tiró al suelo al mismo tiempo que apretaba su cuello, lo que la impedía gritar y respirar. Sus ojos estaban completamente abiertos, escuchaba sonidos extraños a lo lejos y comenzó a sentir pavor.
Lo que la tenía agarrada poseía una gran fuerza, la tenía inmovilizada, sabía que músculos apretar para que no se moviera, no podía respirar, pensó que era su fin.
ALPHA no escuchó más sonidos y lo que la tenía agarrada la fue soltando lentamente y en un movimiento la volteó hacia sí. Podía verlo, parecía una persona, ésta colocó su dedo en su mascara haciendo la señal de que debía guardar silencio, luego señaló algo en su traje, era una insignia de la base Génesis.
Ella no podía determinar quien era la persona que estaba frente a si, pero supuso que era un hombre por su tamaño y fuerza, su máscara era distinta, era oscura y poseía un lente exterior con una vista de largo alcance.
Los hombres que componían la base científica eran cuatro: MAO, RO, SEAN y OMEGA; las mujeres eran tres: SOPHI, ETA y EVE. ALPHA se sabía sus nombres de memoria. De todos ellos sólo habían 2 personas en las que podía confiar plenamente según su padre: SOPHI y OMEGA. Transcurrieron unos momentos y luego el hombre le habló con señas.
― “¿Dónde está PHI?”
Los trajes no estaban diseñados para que se pudiera emitir sonidos, eran una segunda piel, pero tenían sensores que permitían escuchar plenamente el exterior. ALPHA sabía que en este punto no podía cometer un error que le costara su vida, dijo también por señas:
― “¿Quién eres?”
― “Soy Omega, responde a mi pregunta”
― “El está muerto y yo soy la única que puede descifrar sus teoremas”
― “Ese no era el trato, debíamos llevarlos a los dos, no nos avisaste de su muerte”
― “Estaba enfermo y ustedes lo sabían, no resistió más, ustedes llegaron demasiado tarde y ese no era el trato, debían haber llegado hacía 30 días”
― “Tuvimos problemas, debimos cambiar la ruta. ¿Tienes todo lo que necesitamos?”
― “Si”
― “Dame la mochila”
― “Te daré mi mochila de supervivencia y yo llevaré los descubrimientos de mi padre”
― “No, no podemos arriesgarnos a perderlos, eres inexperta en este ambiente”
― “No voy a arriesgarme a que me dejen”
― “No me costaría nada matarte ahora y tomar tus mochilas, así que tienes que confiar en mi, todos son responsables de su propia vida, si te pierdes no sobrevivirás llevando los descubrimientos de tu padre”
― “Yo llevo en mi mente el código para descifrar los teoremas, es un código alfanumérico de muchos dígitos, no tendrán tiempo de descifrarlos, no puedes matarme, me necesitas”
― “Esta conversación es inocua estamos perdiendo el tiempo”
OMEGA tomó por la fuerza la mochila que creyó correcta y le hizo señas a ALPHA para que lo siguiera gateando entre las rocas. Ella tenía miedo, las cosas estaban saliendo distintas a lo planeado, había sido ingenua y su vida ahora dependía de las decisiones que tomaran estas personas.
ALPHA se dio cuenta que se dirigían al punto hacia donde ella había disparado. Al llegar se encontraron a otra persona, era menuda y parecía una mujer, estaba agachada revisando una brújula destrozada que estaba en el suelo. ALPHA se dio cuenta que esa era la cosa a la que le había disparado.
La mujer comenzó a hablar por señas con OMEGA en un lenguaje que ALPHA no conocía, esto la puso más nerviosa, no sabía si la llevarían con ellos. Al terminar la conversación, la mujer asintió con la cabeza y dijo en señas:
― “Soy ETA”
ALPHA sintió alivio, ya sabía que la llevarían con ellos.
ALPHA avanzaba en el día bajo la niebla, tenía una brújula que la guiaba, sus pensamientos estaban en imaginar sobre como era esa gente. Sabía la descripción física de SOPHI, porque su padre le había hablado de ella, pero no sabia como eran los otros.
Sería la primera vez que vería a otras personas completamente humanas como ella, hombres y mujeres que tal vez se parecían a las ilustraciones de los libros, al único humano que había visto después del holocausto era a su padre.
La tierra se veía grande a los ojos de ALPHA, no le gustaba el espacio abierto, se había acostumbrado a estar recluida en la pequeña cueva. Tenía que seguir caminando, hasta ese momento no había conseguido nada hostil en su camino. Tenía su arma láser amarrada a su cintura y aunque nunca la había usado sabía muy bien como funcionaba.
ALPHA miró a su alrededor, algo no estaba bien, sentía que algo o alguien la miraba. Con un movimiento rápido se escondió entre unas rocas, vió detalladamente a su alrededor y notó que algo muy pequeño brillaba en medio de unas rocas distantes. No dudo, sacó su láser y disparó hacia la cosa. Y entonces, se oyó un ruido casi imperceptible como de algo que caía.
ALPHA se movió hacia atrás, para esconderse en otro sitio que la alejara del peligro, su vista estaba en el sitio hacia donde había disparado. Esperó y no captó nada. Comenzó a ponerse nerviosa, la zona donde estaba era rocosa y arenosa, había muchos sitios donde esconderse.
De repente algo asió a ALPHA de la cintura y la tiró al suelo al mismo tiempo que apretaba su cuello, lo que la impedía gritar y respirar. Sus ojos estaban completamente abiertos, escuchaba sonidos extraños a lo lejos y comenzó a sentir pavor.
Lo que la tenía agarrada poseía una gran fuerza, la tenía inmovilizada, sabía que músculos apretar para que no se moviera, no podía respirar, pensó que era su fin.
ALPHA no escuchó más sonidos y lo que la tenía agarrada la fue soltando lentamente y en un movimiento la volteó hacia sí. Podía verlo, parecía una persona, ésta colocó su dedo en su mascara haciendo la señal de que debía guardar silencio, luego señaló algo en su traje, era una insignia de la base Génesis.
Ella no podía determinar quien era la persona que estaba frente a si, pero supuso que era un hombre por su tamaño y fuerza, su máscara era distinta, era oscura y poseía un lente exterior con una vista de largo alcance.
Los hombres que componían la base científica eran cuatro: MAO, RO, SEAN y OMEGA; las mujeres eran tres: SOPHI, ETA y EVE. ALPHA se sabía sus nombres de memoria. De todos ellos sólo habían 2 personas en las que podía confiar plenamente según su padre: SOPHI y OMEGA. Transcurrieron unos momentos y luego el hombre le habló con señas.
― “¿Dónde está PHI?”
Los trajes no estaban diseñados para que se pudiera emitir sonidos, eran una segunda piel, pero tenían sensores que permitían escuchar plenamente el exterior. ALPHA sabía que en este punto no podía cometer un error que le costara su vida, dijo también por señas:
― “¿Quién eres?”
― “Soy Omega, responde a mi pregunta”
― “El está muerto y yo soy la única que puede descifrar sus teoremas”
― “Ese no era el trato, debíamos llevarlos a los dos, no nos avisaste de su muerte”
― “Estaba enfermo y ustedes lo sabían, no resistió más, ustedes llegaron demasiado tarde y ese no era el trato, debían haber llegado hacía 30 días”
― “Tuvimos problemas, debimos cambiar la ruta. ¿Tienes todo lo que necesitamos?”
― “Si”
― “Dame la mochila”
― “Te daré mi mochila de supervivencia y yo llevaré los descubrimientos de mi padre”
― “No, no podemos arriesgarnos a perderlos, eres inexperta en este ambiente”
― “No voy a arriesgarme a que me dejen”
― “No me costaría nada matarte ahora y tomar tus mochilas, así que tienes que confiar en mi, todos son responsables de su propia vida, si te pierdes no sobrevivirás llevando los descubrimientos de tu padre”
― “Yo llevo en mi mente el código para descifrar los teoremas, es un código alfanumérico de muchos dígitos, no tendrán tiempo de descifrarlos, no puedes matarme, me necesitas”
― “Esta conversación es inocua estamos perdiendo el tiempo”
OMEGA tomó por la fuerza la mochila que creyó correcta y le hizo señas a ALPHA para que lo siguiera gateando entre las rocas. Ella tenía miedo, las cosas estaban saliendo distintas a lo planeado, había sido ingenua y su vida ahora dependía de las decisiones que tomaran estas personas.
ALPHA se dio cuenta que se dirigían al punto hacia donde ella había disparado. Al llegar se encontraron a otra persona, era menuda y parecía una mujer, estaba agachada revisando una brújula destrozada que estaba en el suelo. ALPHA se dio cuenta que esa era la cosa a la que le había disparado.
La mujer comenzó a hablar por señas con OMEGA en un lenguaje que ALPHA no conocía, esto la puso más nerviosa, no sabía si la llevarían con ellos. Al terminar la conversación, la mujer asintió con la cabeza y dijo en señas:
― “Soy ETA”
ALPHA sintió alivio, ya sabía que la llevarían con ellos.
Poema 02
Quiero tenerte… pero no te tengo
Y que mires lo que nunca has mirado…
Tocarte… y sentir que me tocas
Para que no me olvides… no me olvides jamás
K. D. Bangs
Y que mires lo que nunca has mirado…
Tocarte… y sentir que me tocas
Para que no me olvides… no me olvides jamás
K. D. Bangs
El Diario de Alia. Día 25
Querido Diario:
Joe me contó que Dick intentó suicidarse hace unos días. Eso me dejó muy preocupada... así que organizamos un encuentro... esperé ansiosa a Dick, pero... él no llegó.
Joe me contó que Dick intentó suicidarse hace unos días. Eso me dejó muy preocupada... así que organizamos un encuentro... esperé ansiosa a Dick, pero... él no llegó.
martes, 19 de febrero de 2008
sábado, 16 de febrero de 2008
El cordero y el León
- II -
La evacuación de la cueva era algo que afligía a ALPHA, porque había sido su hogar y ahora debía abandonarla. Tenía que llevarse sólo lo necesario, los tanques de oxigeno adicionales y lo que podría caber en dos mochilas; no quería dejar sus libros, estos eran invaluables y los únicos que quedaban en la tierra, solo había espacio para 3. Tomó la Biblia con los escritos del mar muerto, ésta era necesaria, lo sabía. Su segunda opción fue tomar un libro con gráficos sobre hechos relevantes de la historia y el arte. Y al final se decidió por uno sobre la vida animal y vegetal antes del holocausto. Toda la literatura del mundo, se perdería para siempre entre esas 4 paredes.
ALPHA estaba lista, solo miraba con atención su llamada de auxilio, no había respuesta. Su padre y ella habían sido cuidadosos sobre su contacto con el mundo exterior. Habían comprobado que la mayor parte de la civilización que se había quedado en la tierra, había mutado y ya no constituían una forma de vida inteligente.
La radiación invadía todo, ellos se habían mantenido limpios debido a los esfuerzos de su padre PHI. Las personas que habían abandonado la tierra hacia las colonias ubicadas en otros planetas y planetoides los habían olvidados. Pero PHI había hecho contacto con un grupo de científicos sanos en la Antártica, y ellos tenían la posibilidad de evacuación, ayudarían a ALPHA a cambio de sus descubrimientos científicos. ALPHA esperaba… la preservación de su vida dependía de la llegada de sus rescatistas, y solo tenía una posibilidad.
Durante muchos años PHI se había dedicado a terminar sus teoremas, ellos representaban una riqueza de nuevos conocimientos y un gran paso para descubrir el origen de la vida en el mundo.
La base Génesis en la Antártica, estaba compuesta por un grupo de científicos que estudiaba la genética y las transformaciones ocurridas en la tierra y las especies mutantes. Se habían quedado en el planeta para terminar de clasificar sus datos y su misión era transmitir sus informaciones a otras bases científicas de otros planetas. Según ellos, sus investigaciones estaban casi terminadas pero faltaban detalles que sólo los teoremas de PHI podían completar.
ALPHA había conocido a los miembros de Génesis por las comunicaciones que habían tenido los últimos años, su padre había hablado personalmente con una de los científicos antes del holocausto, SOPHI, y había tenido acceso a algunos de sus trabajos sobre genética.
La señal de auxilio fue respondida a través de un viejo código Morse, los rescatistas estaban cerca y ALPHA tenía que ir al punto de encuentro. Repasó todos los puntos que le había señalado su padre, ajustó su traje antirradiación y salió de la cueva.
La evacuación de la cueva era algo que afligía a ALPHA, porque había sido su hogar y ahora debía abandonarla. Tenía que llevarse sólo lo necesario, los tanques de oxigeno adicionales y lo que podría caber en dos mochilas; no quería dejar sus libros, estos eran invaluables y los únicos que quedaban en la tierra, solo había espacio para 3. Tomó la Biblia con los escritos del mar muerto, ésta era necesaria, lo sabía. Su segunda opción fue tomar un libro con gráficos sobre hechos relevantes de la historia y el arte. Y al final se decidió por uno sobre la vida animal y vegetal antes del holocausto. Toda la literatura del mundo, se perdería para siempre entre esas 4 paredes.
ALPHA estaba lista, solo miraba con atención su llamada de auxilio, no había respuesta. Su padre y ella habían sido cuidadosos sobre su contacto con el mundo exterior. Habían comprobado que la mayor parte de la civilización que se había quedado en la tierra, había mutado y ya no constituían una forma de vida inteligente.
La radiación invadía todo, ellos se habían mantenido limpios debido a los esfuerzos de su padre PHI. Las personas que habían abandonado la tierra hacia las colonias ubicadas en otros planetas y planetoides los habían olvidados. Pero PHI había hecho contacto con un grupo de científicos sanos en la Antártica, y ellos tenían la posibilidad de evacuación, ayudarían a ALPHA a cambio de sus descubrimientos científicos. ALPHA esperaba… la preservación de su vida dependía de la llegada de sus rescatistas, y solo tenía una posibilidad.
Durante muchos años PHI se había dedicado a terminar sus teoremas, ellos representaban una riqueza de nuevos conocimientos y un gran paso para descubrir el origen de la vida en el mundo.
La base Génesis en la Antártica, estaba compuesta por un grupo de científicos que estudiaba la genética y las transformaciones ocurridas en la tierra y las especies mutantes. Se habían quedado en el planeta para terminar de clasificar sus datos y su misión era transmitir sus informaciones a otras bases científicas de otros planetas. Según ellos, sus investigaciones estaban casi terminadas pero faltaban detalles que sólo los teoremas de PHI podían completar.
ALPHA había conocido a los miembros de Génesis por las comunicaciones que habían tenido los últimos años, su padre había hablado personalmente con una de los científicos antes del holocausto, SOPHI, y había tenido acceso a algunos de sus trabajos sobre genética.
La señal de auxilio fue respondida a través de un viejo código Morse, los rescatistas estaban cerca y ALPHA tenía que ir al punto de encuentro. Repasó todos los puntos que le había señalado su padre, ajustó su traje antirradiación y salió de la cueva.
viernes, 15 de febrero de 2008
El Diario de Alia. Día 20.
Querido Diario:
No me atrevo a buscar a Dick y él tampoco da el primer paso, pero los dos sufrimos y nuestros amigos comunes también, porque saben que nos queremos y a pesar de eso estamos separados.
No me atrevo a buscar a Dick y él tampoco da el primer paso, pero los dos sufrimos y nuestros amigos comunes también, porque saben que nos queremos y a pesar de eso estamos separados.
viernes, 8 de febrero de 2008
El Diario de Alia. Dia 15.
Querido Diario:
Hoy vi a Joe, el amigo de Dick. Él me saludo con mucha alegría. No pudimos hablar porque su novia estaba con él, pero sus ojos gritaban: Llamame! tengo algo muy importante que decirte sobre Dick!
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Si fuera tu novia
Si fuera tu novia... pasaría toda la noche amándote hasta despertar en tus brazos para ver el amanecer. Si fuera tu novia... veríamos las p...
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Si fuera tu novia... pasaría toda la noche amándote hasta despertar en tus brazos para ver el amanecer. Si fuera tu novia... veríamos las p...
-
Cuando alguien te ama se preocupa por tu seguridad K.D